LA BATALLA FINAL (PARTE I)

Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.07.51Kashiri flotaba sobre las dunas, mecida por el tornado de Ventisca. Bajo ella, un ejército de no muertos, alzaban sus armas, gritaban, crujían los dientes y se carcajeaban ante la expectativa de atacar a los siervos del reino.

-¡Cubríos! –ordenó Urraca- ¡Que todos los hombres formen un círculo! ¡Espalda contra espalda!Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.13.24

Los soldados obedecieron. A lo lejos, los Impromagos preparaban nuevos conjuros, pero Skuchain estaba libre de ataques por el momento. Los zíngaros, y la propia Kashiri, se habían centrado en Urraca.

-Se terminaron las escaramuzas –declaró la Emperatriz Tenebrosa; su voz pudo escucharse a kilómetros de distancia, arrastrada mediante el poder de Ventisca-. Ha llegado la hora de cambiar el destino de Calamburia.

Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.04.09Extendió su vara, y de la punta emergió un chisporroteante rayo. El rayo cruzó la distancia que lo separaba del enemigo, salvó las barreras protectoras de los magos y golpeó contra el ejército del Palacio de Ámbar. Los hombres salieron despedidos en todas direcciones, calcinados. Urraca, a salvo entre su guardia personal, se preguntó dónde se habría metido el rey Rodrigo.Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.01.19En instantes como aquel preferiría que “El perturbado” se hallara un poco más cuerdo. La guerra siempre se le había dado mejor a él. Era un estratega nato; y aunque las pociones de los zíngaros le habían nublado el juicio, aún conservaba parte de la frialdad necesaria para…

Otro golpe de rayo la sacó de sus pensamientos. Esta vez había impactado demasiado cerca.No quedaba tiempo para lamentarse, ni para recordar a quien de seguro no podría ayudarla. Rodrigo no estaba allí, sino defendiendo la capital de posibles ataques. Por desgracia, el destino de Calamburia no se decidiría en las calles del reino, sino entre la arena dorada del desierto.

Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.06.04Sus hombres la observaban desconcertados, aguardando una orden, la que fuera. Los rayos de Kashiri seguían golpeando. En la retaguardia, los zíngaros acababan con la vida de quienes optaban por la escapatoria.

Entonces Urraca tuvo una idea.

-Es arriesgado –se dijo a sí misma-. Pero no tengo otra opción.

La reina disfrutaba de un poder especial. Aquel que había de convocar a los Porteros. Sin embargo, la Puerta del Este había caído, y desde entonces nada se había vuelto a saber de ellos. ¿Estaban vivos? ¿Eran prisioneros del mal? Se rumoreaba que Ventisca los había encerrado en una celda con paredes de puro viento, y que Quasi, totalmente enamorado, se dejó atar de manos sin oponer resistencia.Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.08.09

Pero si los Porteros estaban en activo; si andaban en Calamburia, a pesar de que ya no tuvieran nada que proteger, entonces Urraca podría convocarlos.

Las almas en pena de Kashiri se lanzaron al ataque. La vanguardia de infantería pesada aguantó el primer asalto, pero no podrían con un segundo.

Había que actuar.

-¡Porteros, yo os invoco! –gritó la Reina.Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.06.42

Sintió que, al instante, las fuerzas la abandonaban. La llamada a los Porteros era un privilegio que tenía su precio, y que no podría volver a repetir jamás. Dobló las rodillas y se dejó caer. Los hombres que la rodeaban creyeron que había sido abatida. La moral se desplomó

De repente el suelo empezó a vibrar.Las arenas del desierto se estremecieron con un terremoto. La tierra se dividió en una enorme grieta y, de ella, emergió una enorme puerta de piedra. A ambos lados, los Porteros aparecieron en sus puestos. Quasi llevaba los ojos vendados.

-¡Es por seguridad! –dijo Adonis- Quasi no puede ver a…- Señaló con la cabeza en dirección a Ventisca.Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.01.54

-Pero estamos preparados –respondió Quasi-. Preparados para lo que sea.

-¡Protegednos! –gritó la Reina, en un hálito de voz.

Adonis arrugó el entrecejo y, comunicándose mentalmente con Quasi, convocó el muro protector de la Puerta del Este.

Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.07.36Pero el muro no duraría. Urraca era consciente de ello. La ayuda de los Porteros les serviría para reagruparse, poco más. Era necesario un contraataque, una acción que diera la vuelta al enfrentamiento, y que les otorgara la victoria contra las fuerzas del caos.

Miró a su espalda, a la torre de Skuchain. Había llegado el momento de que los magos actuaran de verdad; todos ellos. Quizás, de aquel modo, hubiera una esperanza de mantener su trono en Calamburia.

Captura de pantalla 2014-12-26 a las 11.02.22

 

II ENCRUCIJADA FINAL DE LAS GUERRAS DE CALAMBURIA

El próximo Viernes 19 de Diciembre a las 00.15 en La Escalera de Jacob los enfrentados en la II encrucijada Final de las Guerras serán Los Desterrados y Los Piratas vs Los ImproMagos y los Taberneros

¿Quiénes serán los elegidos por el público? ¿El bien o el mal? ¿Cuál de las parejas conseguirá más logros para su bando en el medidor de guerra?

 


Puedes comprar entradas en: 

400x355_logo_atrapalo-761120

logo_escalera

ATRAPALO.COM

LA ESCALERA DE JACOB


14. LA TORMENTA QUE PRECEDE…

…AL HURACÁN

El plan de la reina Urraca, después de tomar a los zíngaros como rehenes, era conducirlos hasta la torre arcana de Skuchain, donde el Archimago sabría cómo mantenerles a buen recaudo, pues nada podían las prisiones corrientes contra aquellos hacedores de magia.Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.03.35

El viaje desde el Bosque fue largo y tortuoso para los prisioneros, sin embargo, había una chispa en los ojos de Kálaba que a la Reina no gustaba. Era como si la zíngara se estuviese guardando una estrategia. Urraca sabía que Garth, la Sombra de Medianoche, les seguía, ¿Pero qué podía hacer contra todo un ejército de soldados bien adiestrados? No, él no podía hacerles nada.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.51.53Sin embargo resulta curioso cómo, en algunas ocasiones, una persona se deja engañar por una situación favorable. Así ocurrió cuando, tras una semana de viaje, el ejército divisó la torre de Skuchain. El lugar se hallaba en un silencio extraño, reverencial. Las puertas de la torre se abrieron.
Eme y Sirene, los estudiantes más aventajados de la escuela, salieron a recibir a los prisioneros. La guerra les había hecho madurar antes de tiempo, y aunque apenas alcanzaban la adolescencia, ya sabían manejar situaciones tan complicadas como aquella. Urraca, sin embargo, quiso asegurarse.

-Espero que sepáis cómo cuidarlos –dijo, señalando a Kálaba.

-Tranquila –respondió Sirene- He estudiado los mejores hechizos de protección. No saldrán de aquí.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.20.38-¡¿Eso piensas?! –respondió de pronto una voz; venía de todas partes y de ninguna, transportada por el aire.

Se escuchó a continuación una risa multitudinaria. Ésta también parecía llegar de varios puntos, algunos más alejados y otros cercanos. Los soldados, aterrados, apuntaron sus armas en todas direcciones.

-Sirene, algo pasa –susurró Eme-. Será mejor que llamemos a los demás alumnos.

Levantó su varita y musitó un conjuro; una llamada secreta a los otros estudiantes de Scuchain.

-¡Eme! –respondió Sirene, alterada- Creo que ya sé lo que ocurre. ¡Están ocultos!

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.47.32-¿Ocultos? ¿Dónde?

-Ojalá que me equivoque pero… prepárate.

-De acuerdo.

Y mientras las risas aún bailaban en el aire, Sirene levantó su varita, hizo un círculo en el aire y pronunció unas palabras. Al momento, una nube de chispas se extendió alrededor del ejército de soldados para caer luego en forma de lluvia iridiscente, revelando otro ejército a su alrededor, cercándoles. Había allí un gran número de goblins y trasgos, comandados por algunos zíngaros. Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.53.35

Pero entre todos ellos destacaba Garth. Él había sido el autor del conjuro de invisibilidad que les había ocultado ante la Reina. Llevaban siguiéndola una semana y ahora, con las puertas de Skuchain abiertas, se habían preparado para rodearles y conquistar el lugar.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.02.34El rostro de Urraca se desencajó de terror. Les habían tendido una trampa.

-¡Eme! –gritó Sirene, mientras convocaba un círculo de protección.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.08.58  El aludido se introdujo dentro de la cúpula antes de que esta se formara.

-¡Atacad! –gritó Garth.

Los zíngaros que se hallaban prisioneros también reaccionaron. Aprovechando la confusión, y dirigidos por Kálaba, descargaron toda su magia contra los soldados. Rayos multicolores, explosiones y descargas de energía se sucedieron por todo el campo de batalla. El grito de guerra de quienes empuñaban espadas se mezcló con el lanzamiento de conjuros y las maldiciones. Eme y Sirene, guardando las puertas, vieron cómo Garth y Kálaba se les echaban encima.

-¡Aquí vienen! –Eme señaló lo evidente.

-¡Eme! ¿Recuerdas el conjuro que aprendimos?

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.55.44 El muchacho estaba muy nervioso. Garth y Kálaba convocaban, mediante oscuras palabras, extraños diablillos que se formaban de la nada, y que revoloteaban a su lado con una sonrisa maliciosa.

-¡Eme, lo recuerdas o no!

-Sí… creo que sí.

Pues lancémoslo. ¡Ahora!

Los dos magos pronunciaron las mismas palabras. Al instante, un muro de fuerza emergió de la punta de sus varitas y empujó a los zíngaros, que salieron despedidos.

El muro avanzó más allá de Kálaba y Garth, de tal forma que cualquiera que no se hallara de parte de los magos fue empujado y arrojado al suelo, mientras que los soldados sólo llegaron a percibir una suave brisa. Gracias a ello, el combate se detuvo unos segundos, el tiempo suficiente para que los soldados vencieran la sorpresa inicial y se reagruparan.Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.05.43

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.03.00-¡Contraatacad! –ordenó la Reina.

Los soldados, y los magos que habían acudido a la llamada de Eme, se lanzaron al ataque.

-Lo hemos conseguido, Sirene. Creo que nos hemos librado de momento –declaró el joven mago.

Pero Sirene había palidecido. Señaló al norte, hacia el desierto.

-Tú lo has dicho. Hemos salvado el peligro de momento, pero no durará. ¡Mira!Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.52.56

A lo lejos se distinguía una enorme mancha oscura sobre las dunas. Era el ejército de Kashiri, que se aproximaba para ayudar a los zíngaros.

-¡Oh, no! –dijo Eme- Creo que nos hallamos a las puertas de la batalla final.

En efecto, el último enfrentamiento se libraría allí, entre Skuchain y la Puerta de Ámbar. El destino de Calamburia estaba a punto de escribirse.


Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.22.54

 

 

LA TORMENTA QUE PRECEDE AL HURACÁN

El plan de la reina Urraca, después de tomar a los zíngaros como rehenes, era conducirlos hasta la torre arcana de Skuchain, donde el Archimago sabría cómo mantenerles a buen recaudo, pues nada podían las prisiones corrientes contra aquellos hacedores de magia.Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.03.35

El viaje desde el Bosque fue largo y tortuoso para los prisioneros, sin embargo, había una chispa en los ojos de Kálaba que a la Reina no gustaba. Era como si la zíngara se estuviese guardando una estrategia. Urraca sabía que Garth, la Sombra de Medianoche, les seguía, ¿Pero qué podía hacer contra todo un ejército de soldados bien adiestrados? No, él no podía hacerles nada.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.51.53Sin embargo resulta curioso cómo, en algunas ocasiones, una persona se deja engañar por una situación favorable. Así ocurrió cuando, tras una semana de viaje, el ejército divisó la torre de Skuchain. El lugar se hallaba en un silencio extraño, reverencial. Las puertas de la torre se abrieron.
Eme y Sirene, los estudiantes más aventajados de la escuela, salieron a recibir a los prisioneros. La guerra les había hecho madurar antes de tiempo, y aunque apenas alcanzaban la adolescencia, ya sabían manejar situaciones tan complicadas como aquella. Urraca, sin embargo, quiso asegurarse.

-Espero que sepáis cómo cuidarlos –dijo, señalando a Kálaba.

-Tranquila –respondió Sirene- He estudiado los mejores hechizos de protección. No saldrán de aquí.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.20.38-¡¿Eso piensas?! –respondió de pronto una voz; venía de todas partes y de ninguna, transportada por el aire.

Se escuchó a continuación una risa multitudinaria. Ésta también parecía llegar de varios puntos, algunos más alejados y otros cercanos. Los soldados, aterrados, apuntaron sus armas en todas direcciones.

-Sirene, algo pasa –susurró Eme-. Será mejor que llamemos a los demás alumnos.

Levantó su varita y musitó un conjuro; una llamada secreta a los otros estudiantes de Scuchain.

-¡Eme! –respondió Sirene, alterada- Creo que ya sé lo que ocurre. ¡Están ocultos!

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.47.32-¿Ocultos? ¿Dónde?

-Ojalá que me equivoque pero… prepárate.

-De acuerdo.

Y mientras las risas aún bailaban en el aire, Sirene levantó su varita, hizo un círculo en el aire y pronunció unas palabras. Al momento, una nube de chispas se extendió alrededor del ejército de soldados para caer luego en forma de lluvia iridiscente, revelando otro ejército a su alrededor, cercándoles. Había allí un gran número de goblins y trasgos, comandados por algunos zíngaros. Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.53.35

Pero entre todos ellos destacaba Garth. Él había sido el autor del conjuro de invisibilidad que les había ocultado ante la Reina. Llevaban siguiéndola una semana y ahora, con las puertas de Skuchain abiertas, se habían preparado para rodearles y conquistar el lugar.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.02.34El rostro de Urraca se desencajó de terror. Les habían tendido una trampa.

-¡Eme! –gritó Sirene, mientras convocaba un círculo de protección.

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.08.58  El aludido se introdujo dentro de la cúpula antes de que esta se formara.

-¡Atacad! –gritó Garth.

Los zíngaros que se hallaban prisioneros también reaccionaron. Aprovechando la confusión, y dirigidos por Kálaba, descargaron toda su magia contra los soldados. Rayos multicolores, explosiones y descargas de energía se sucedieron por todo el campo de batalla. El grito de guerra de quienes empuñaban espadas se mezcló con el lanzamiento de conjuros y las maldiciones. Eme y Sirene, guardando las puertas, vieron cómo Garth y Kálaba se les echaban encima.

-¡Aquí vienen! –Eme señaló lo evidente.

-¡Eme! ¿Recuerdas el conjuro que aprendimos?

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.55.44 El muchacho estaba muy nervioso. Garth y Kálaba convocaban, mediante oscuras palabras, extraños diablillos que se formaban de la nada, y que revoloteaban a su lado con una sonrisa maliciosa.

-¡Eme, lo recuerdas o no!

-Sí… creo que sí.

Pues lancémoslo. ¡Ahora!

Los dos magos pronunciaron las mismas palabras. Al instante, un muro de fuerza emergió de la punta de sus varitas y empujó a los zíngaros, que salieron despedidos.

El muro avanzó más allá de Kálaba y Garth, de tal forma que cualquiera que no se hallara de parte de los magos fue empujado y arrojado al suelo, mientras que los soldados sólo llegaron a percibir una suave brisa. Gracias a ello, el combate se detuvo unos segundos, el tiempo suficiente para que los soldados vencieran la sorpresa inicial y se reagruparan.Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.05.43

Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.03.00-¡Contraatacad! –ordenó la Reina.

Los soldados, y los magos que habían acudido a la llamada de Eme, se lanzaron al ataque.

-Lo hemos conseguido, Sirene. Creo que nos hemos librado de momento –declaró el joven mago.

Pero Sirene había palidecido. Señaló al norte, hacia el desierto.

-Tú lo has dicho. Hemos salvado el peligro de momento, pero no durará. ¡Mira!Captura de pantalla 2014-12-19 a las 12.52.56

A lo lejos se distinguía una enorme mancha oscura sobre las dunas. Era el ejército de Kashiri, que se aproximaba para ayudar a los zíngaros.

-¡Oh, no! –dijo Eme- Creo que nos hallamos a las puertas de la batalla final.

En efecto, el último enfrentamiento se libraría allí, entre Skuchain y la Puerta de Ámbar. El destino de Calamburia estaba a punto de escribirse.


Captura de pantalla 2014-12-19 a las 13.22.54