LAS ONDINAS

No se sabe desde cuándo las ondinas habitan el reino faérico. De ellas se conoce poco a decir verdad pues, aunque son capaces de sobrevivir fuera del agua, muy pocas deciden hacerlo. Ellas viven cómodamente en el fondo marino, donde cumplen un vital propósito: vigilar la grieta entre el Reino Faérico y Calamburia.

Hace tiempo, la Bruja del Mar creó una descomunal grieta entre los dos mundos, generando un vórtice de caos. La misma esencia del mágico reino se coló a la tierra de Calamburia, perturbando su estabilidad. Durante dicho desastre dos ondinas dejaron sus miedos atrás y corrieron hacia el peligro arriesgando su vida por salvar la de las acuáticas criaturas: Heleas y Airlia.

Ondinas y Tritones aunaron esfuerzos para intentar cerrar la grieta, pero ésta era demasiado grande y la energía que se colaba era demasiado potente. Lograron contenerla, pero la grieta no se pudo cerrar del todo. Asumiendo que aquel perturbador agujero de entropía jamás iba a desaparecer, llegaron a un acuerdo: había que nombrar a alguien que vigilara el único portal permanente entre ambos planos para que no se descontrolara. Marilia, la Dama Turquesa, escogió a los dos héroes para dicha misión: Airlia y Heleas.

Su valor, tenacidad y poderes han hecho de ellos los más temidos guerreros del reino marino. Heleas, con su poder de retroceder en el tiempo y Airlia, con su poder de la sugestión; son la pareja perfecta para vigilar el tenebroso portal pues, cuando aúnan sus fuerzas son imparables.

Sin embargo, un mal mayor asola su mágico reino y han tenido que abandonar su querida Tealia para escoltar a la Dama Blanca a Calamburia.


LAS ONDINAS

Presentación

Guardan los mares. Habitan Tealia, la cuidad sumergida en las más oscuras profundidades del océano faérico, vigilando el portal que une ambos mundos. Sólo tienen una ley por encima de cualquier cosa: nadie cruce sin su permiso. ¡Ellas son las Ondinas, guardianas de la Fosa Abisal!! 


La pareja

Heleas 

Cuando la grieta entre los mundos se abrió no dudó en correr hacia el peligro a salvar a las criaturas gracias a su poder de Negación de los Eventos; una habilidad que le hacer retroceder un breve lapso de tiempo y evitar el mal. ¡Él es Heleas, el sino de las aguas!

Airlia

Valiente y decidida, ella calmó a las ondinas cuando la gran grieta se abrió con su Poder de la Sugestión. ¡Tened cuidado! Tal vez, sin daros cuenta, os haya implantado una idea en vuestras mentes. ¡Saludad a Airlia, Señora de la hipnosis!

 

LOS DRUIDAS

Öthyn es uno de los practicantes de magia más antiguos que existen, eso pocos lo saben. La mayoría lo ven como un druida venerable, conocedor tanto de la magia arcana como de la magia faérica. Un verdadero maestro cuyos orígenes, aunque cueste creer, se remontan a los del mismísimo Theodus.

Ambos fueron muy amigos en el pasado. En la incipiente torre arcana, muchos auguraban que una vez el primigenio Archimago se retirara del puesto, Öthyn ocuparía su poder. Pero no fue así.

Theodus, en contra de todas las teorías, dio el cargo a un joven y prometedor aspirante llamado Ailfrid. Esto removió algo en el interior de Öthyn. ¿Quién era aquel joven postulante para conseguir el puesto más importante de la magia en Calamburia?. No obstante, al final acató la decisión de su amigo, incluso cuando le pidió viajar al reino faérico y transformarse en el druida embajador de aquella tierra salvaje. Öthyn debía encargarse de mantener el control de un mundo que, si entraba en contacto con Calamburia demasiado a menudo, podía desestabilizar la misma realidad. El puesto era importante, y mucho, pero Öthyn se sintió desplazado… casi desterrado.

En el mundo faérico no solo entrenó la magia arcana que ya conocía, sino que aprendió a controlar la magia faérica, un nuevo tipo de hechizos que aumentaron su poder de una forma desconocida e implantaron en su interior la semilla de la soberbia. Ahora Öthyn no sólo se creía superior a Theodus, sino dueño de aquel reino faérico en el que, de embajador, pasó a ser el mismísimo consejero de los unicornios, los aspirantes perpetuos al poder.

Öthyn deseaba controlar esa tierra, aunque fuera un poder en las sombras, pero muy pronto entendió que no podría hacerlo solo. Para extraer más magia de la Aguja de Nácar, el centro de poder del reino faérico, necesitaba ayuda, el apoyo de algún prometedor acólito de Skuchaín en el que ardiera la misma llama de la injusticia que le movía a él.

No tuvo que buscar demasiado antes de dar con Drëgo, un estudiante de magia que había sido castigado a trabajar en las minas por haber copiado en un examen. El joven ardía de odio. Un amigo suyo, Aodhan, había salido en su defensa y también había sido suspendido y relegado guardabosques. La torre arcana era demasiado cruel, y Drëgo deseaba la venganza. Öthyn pudo verlo en sus ojos tan pronto lo conoció. 

Y así, gracias a su posición, logró rescatar al joven de las minas, llevarlo al reino faérico y transformarlo en druida. No tardó en comprender que no se había equivocado: Drëgo poseía una habilidad innata para la magia faérica, incluso la más difícil: la creación de portales que conectaban con cualquier lugar de Calamburia. Sin duda había sido una gran elección.

Ahora ambos controlan el poder desde las sombras, incluso ahora que un unicornio no ocupa el trono. ¿Será la nueva Dama Blanca, tan voluble a su voluntad? 


LOS DRUIDAS

Presentación

Son especialistas en la magia relacionada con la naturaleza. Hacen crecer las cosechas, logran que los animales les obedezcan e incluso son capaces de controlar la voluntad de los árboles.

Pero… hay algo más que les une… UN PLAN SECRETO ¡Un saludo para los Druidas!


La pareja

Öthyn

Maestro entre los de su profesión. Fue enviado al mundo faérico hace mucho tiempo. Desde entonces ha estudiado los árboles, la tierra y las criaturas que viven en él hasta ser capaz, no sólo de comprenderlos, sino de controlarlos. ¡Una reverencia para el sabio Öthyn!

Drëgo

Fue condenado por hacer trampas en su examen de magia, pero su maestro, Öthyn, lo sacó de las minas y lo convirtió en druida, no sólo por su innata capacidad de crear portales mágicos, sino por su facilidad para… mentir. ¡Saludad a Drëgo!

 

LOS EFREETS

Los Efreets son genios malvados ligados al fuego y originarios del mundo faérico. Allí viven en un reino de llamas y ascuas en el que una reina se alza sobre todos ellos. 

Pero su reina desapareció hace mucho. Se dice que, deseando más poder, cruzó un portal a la tierra de Calamburia. Por alguna razón los Efreets ven acrecentado su poder allí. Son incluso capaces de conceder deseos. Pero hay un problema: conociendo las palabras mágicas apropiadas, cualquier mísero mortal podría encerrarlos en un receptáculo para transformarlos en esclavos y emplear todo ese poder en su propio beneficio,

Es por eso que los Efreets pocas veces cruzan a Calamburia. El deseo de conseguir un enorme poder es tentador, pero existen numerosas historias que hablan de compatriotas encerrados en contra de su voluntad en botellas, amuletos, herramientas y cualquier otro objeto deshonroso. Obligados a servir para siempre a amos a los que en otra situación harían arder con un mero chasquido de dedos.

No, ese destino es demasiado cruel. Y lo que es peor: se cree que la propia reina ha sido encerrada. Por eso hace tanto que no regresa a su trono.

Los Efreets no pueden aceptar una afrenta como esa. ¡Su reina obligada a servir a un humano! Están profundamente indignados.

En los últimos tiempos un nombre ha comenzado a sonar entre las familias: Sörkh, una efreet que lleva sangre real en sus venas y que podría muy bien suceder a la reina. Ella parece dispuesta, pero las leyes de los efreets impiden que nadie ocupe el trono si la reina anterior no ha muerto.

Por eso, y pese al riesgo que conlleva, Sörkh ha cruzado un portal a Calamburia acompañada de Sîyah, un poderoso guerrero que le ha jurado fidelidad si ella llegase a reinar.

Ambos se mueven por Calamburia con cuidado, recabando pistas sobre el paradero de su reina. Lo que hará Sörkh cuando dé con ella es un misterio. No ha querido comentar esto con nadie. Si acaba con su vida, ella podría reinar, pero tal vez esté pensando en hacer otra cosa… 

Mientras buscan pistas han de ser prudentes: la leyenda de que un efreet puede ser encerrado con relativa facilidad es más conocida en Calamburia de lo que parece, y muchos, incluso con pocos conocimientos mágicos, podrían hacerlo. Entretanto, los dos exploradores ya han notado el aumento de sus poderes de una forma notable. A cada paso por esta tierra sienten el control absoluto del fuego, e incluso se ven inmortales. Quedarse en Calamburia es tentador a pesar del peligro.

Eso sí, hay alguien con quien no desean toparse: la Protectora de los Elementos. Ella es capaz de darles órdenes a placer, sin necesidad de encerrarlos en ningún receptáculo. Puede hacerlo incluso en el mundo faérico. 

La Protectora no se siente cómoda con que seres elementales crucen a Calamburia. Se dice que es capaz de notar cuando esto pasa, y que si un efreet no es prudente en sus pasos, la Guardiana puede aparecer ante él y desterrarlo al mundo faérico. Eso, como poco. 

Tal vez por esa razón Sörkh no pretende matar a su reina. Eso podría perturbar demasiado a la Guardiana, y lo que menos desea Sörkh es desatar la ira de un ser al que no puede causar daño.


LOS EFREETS

Presentación

En parte materiales, y en parte seres elementales. El fuego es su sangre, es por eso que arden en un vivo deseo de venganza. Han venido a la tierra de Calamburia para conseguir más poder. ¡Que tiemblen todos los que se interpongan en su camino! ¡Ellos son los poderosos Efreets, genios de fuego!


La pareja

Sörkh

Es la digna sucesora del reinado. Ha acudido a la tierra de Calamburia para buscar a la reina de los efreets y arrebatarle el trono. No parará hasta que consiga encontrarla… tal vez esté hoy aquí, entre nosotros. ¡Un saludo para Sorkh, heredera del fuego!

Sîyah

Uno de los mejores guerreros entre los efreets. Ha cruzado el portal al reino de Calamburia para vengar a todos los hermanos que fueron encerrados por los viles habitantes de esta tierra. Si alguna vez os aprovechasteis de un efreet recibiréis su ira. ¡Él es Sîyah, Tormenta de llamas!

 

LOS FAUNOS

El mundo faérico es una dimensión paralela al continente de Calamburia. Para los eruditos es una tierra desconocida y llena de magia que, al entrar en contacto con nuestro universo, produce grandes desastres y desbarata las leyes de la física: la gravedad se invierte, es de día cuando debería ser de noche y cosas así.

Por esta razón, las criaturas del mundo faérico deben quedarse donde están y no cruzar al reino de Calamburia. Si demasiados de estos seres campan a sus anchas por la tierra de los humanos, todo comienza a ser dominado por un caos difícil de contener. Es por eso que los magos tienen una rama paralela -los guardabosques- que se encarga de cerrar los portales al mundo faérico.

Sin embargo, los guardabosques no siempre pueden controlar estos portales, y menos aún cuando éstos se abren voluntariamente desde el otro lado, provocados por quién sabe qué magia, o qué intenciones…

Es un secreto para todos en el reino de Calamburia que Anya, la esposa de Aodhan el guardabosques, abrió uno de estos portales desde el reino faérico. Ella, a quien se la creía perdida en los eternos bosques, no sólo logró sobrevivir, sino que llegó a comprender la magia en aquella dimensión y controlarla, hasta transformarse en la Dama Blanca.

Estos nuevos poderes le otorgaron la comprensión de que algo terrible estaba a punto de sucederle a la tierra de Calamburia. Un secreto que debía transmitirse a los héroes de ese lugar. Sin embargo ella no podía hacerlo. A estas alturas, su presencia en la tierra faérica era también muy necesaria, con objeto de protegerla de ese mismo mal que iba a poblar de sombras toda Calmburia. Así pues, seleccionó a tres de los faunos más capaces y hábiles para que viajaran al otro lado, transmitieran el mensaje y, de paso, hallarán a su familia y les dijeran que se encontraba bien al otro lado, pero que aún no podía reunirse con ellos.

Los tres faunos se prepararon a conciencia para la aventura que les esperaba… pero otros tres muy diferentes se les adelantaron: Yrret, Kirta y Lien… tal vez, la verdadera antítesis de los héroes que iban a ser enviados.

Estos “otros tres” faunos, veían con admiración a los héroes que había seleccionado Anya… y como apasionados del riesgo y los misterios, también quisieron ayudar. Eran conscientes de que la dama del bosque jamás los seleccionaría, pero no estaban dispuestos a quedarse en el mundo faérico sin hacer nada, ¡seguro que había algo que ellos pudieran hacer! De modo que, convencidos de sus grandes aptitudes -algo que, a ojos de todos, es objetivamente falso-, se colaron por el portal a Calamburia a hurtadillas, antes de que lo hicieran los faunos seleccionados por Anya.

El reino de Calamburia les pareció un lugar fascinante. Apenas repararon en que su presencia cambiaba los árboles de color y hacía llover del revés. En seguida se pusieron a recorrer la tierra tocándolo todo y descubriendo cada nueva especie animal y vegetal.

Sólo Lien, la más competente de los tres, recordó al grupo que habían venido para una misión. De inmediato descubrieron que se les habían olvidado las armas, las provisiones, las herramientas… ¡Todo! Se dispusieron a regresar a su mundo para recogerlas, pero entonces vieron que el portal se había cerrado a su espalda. ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaban los verdaderos héroes? ¿Y los tres faunos seleccionados por Anya?

Por alguna razón, el portal se había cerrado antes de que aquellos faunos poderosos pudieran cruzarlo. ¡Sólo ellos tres habían alcanzado la tierra de Calamburia! Ahora no quedaba otra esperanza: ellos debían detener el mal y la oscuridad, y avisar a la familia de Anya… si llegaban a dar con ella.

De repente, todo el peso de la responsabilidad cayó sobre ellos, haciéndoles entrar en pánico. ¡Sólo habían cruzado para echar un cable en pequeñas tareas, no para transformarse en la última esperanza del reino faérico! Las cosas se habían puesto serias… demasiado para tres faunos con un importante déficit de atención.

Al fin, los tres lograron concienciarse y se organizaron para poner en marcha su misión. Por desgracia, de cuando en cuando detenían sus planes para darse alguna juerga, disfrutar de la naturaleza, echarse una siesta, bañarse en un río… Estaba claro que la misión iba a retrasarse.

De los tres faunos que recorren Calamburia, Lien es la más responsable. Ella todavía tiene muy presente que el bosque faérico corre el riesgo de ser invadido por el mal, y piensa con más frecuencia en la misión.

Los otros dos faunos, Yrret y Kirta, son todo lo que se esperaría de dos jóvenes criaturas faéricas: les encanta bailar, dormir, cantar, comer… y todo lo que no conlleve demasiado esfuerzo. Ambos son hermanos mellizos, pero Yrret es mayor que Kirta por unos segundos. Su madre siempre les dijo que peleaban mucho dentro de su vientre, y que la nacer, también lucharon por ver quién salía antes. Yrret, finalmente, fue quien se impuso. Dio una coz a su hermana y le dobló el cuerno. Así logró salir el primero. Ahora pretende que gracias a eso sus decisiones siempre estén por encima de las de Kirta.

¿Qué se puede esperar de estos tres faunos? ¿Lograrán cumplir su misión en Calamburia a pesar de sus distracciones? Todo parece indicar que, sin duda, van a tenerlo muy, pero que muy difícil.


LOS FAUNOS

Presentación

Son habitantes de un mundo poblado por hadas, duendes y otras raras criaturas. Se han colado en la tierra de Calamburia con la firme intención de salvarnos del mal… pero la realidad es que no son unos héroes, y más que arreglar las cosas, van provocando el caos allá por donde caminan. ¡Saludad a los Faunos!


El trio

Yrret

Le encantan los juegos, bailar y, sobre todo, cantar. Es un apasionado de la aventura, por eso fue el primero en cruzar el portal desde su mundo a la tierra de Calamburia. Ahora, por desgracia, no tiene ni idea de cómo volver. ¡Él es Yrret!

 

Kirta

Es la más joven de los faunos. Apenas se lleva unos segundos de diferencia con Yrret, su hermano mellizo. Él nació antes, y al hacerlo dobló uno de sus cuernos de una coz.  Seguiría a sus compañeros faunos hasta el fin del mundo. Al fin y al cabo, eso es justo lo que ha hecho. ¡Ella es Kirta!

 

Lien

La más responsable de todos los faunos. Todavía es consciente que ha cruzado a la tierra de Calamburia para frenar un terrible peligro, y no se ha dejado llevar por las maravillas de esta tierra, por los juegos y otras distracciones. Es una pena que le cueste tanto controlar a sus compañeros faunos. ¡Ella es Lien!