01. LA HISTORIA

EL GRAN TORNEO DE CALAMBURIA

El reino de Calamburia es una tierra llena de magia y leyenda; un universo extraordinario en el que habitan toda suerte de criaturas. Una tierra compuesta por bosques misteriosos, amenazantes desiertos y océanos infranqueables.

Hace muchos, muchos años, antes incluso de la existencia de los seres humanos, ocurrió una terrible batalla entre los titanes que ocupaban la bóveda celeste. Durante la contienda, uno de aquellos titanes cayó hasta la tierra. Allí quedó enterrado y dormido, sumido en un estado latente, ajeno al mundo…

Pero cada treinta años el titan despierta un poco; recupera algo de su conciencia para ofrecer la esencia de la divinidad a unos pocos privilegiados. Cada uno de estos elegidos recibe el símbolo de Calamburia, una C, que aparece en una prenda de ropa, una joya o un tatuaje sobre su piel. Cualquiera puede convertirse en un aspirante a conseguir la esencia: reyes y taberneros, piratas, mendigos, guerreros y magos. La C no distingue entre clases sociales, razas, sexos o aptitudes. El Titán sólo tiene una norma: elegirlos por parejas.

mapa cuadrado

Una vez seleccionados, los aspirantes deberán emprender una peregrinación hacia el punto en el que cayó el titán. Allí ha crecido uan arboleda llamada Catch – Unsum, donde, Entre arboles milenarios serán recibidos por el anfitrión. Éste no es más que otro elegido por el titán, pero a diferencia de los demás, él no ha recibido la C. Si no conduce la ceremonia y guía a los aspirantes, será eliminado. Así de simple. La suerte no es igual para todos los seres de Calamburia, y el titan no se caracteriza por su benevolencia.

A partir de entonces, cada pareja tendrá que enfrentarse a duras pruebas de ingenio. Serán retados a crear historias fabulosas, transformarse en multitud de personajes, variar el acento de sus voces y fabricar objetos de la nada. Todo para entretener al aburrido titán y lograr el merecido premio, la esencia de la divinidad.

Pronto se cumplirán los cincuenta años. La arboleda de Catch – Unsum ya aguarda la llegada de los aspirantes. Los elegidos han hallado el símbolo de Calamburia y han emprendido el viaje. Se aproxima el instante, el día del enfrentamiento, la hora en la que la esencia de la divinidad será otorgada a una pareja. Cada habitante de Calamburia aguarda expectante; se hacen apuestas y se vitorean los nombres de las parejas.

Todo está dispuesto. ¿Quién será el ganador del Gran Torneo de Calamburia?

Los Antiguos Reyes

 Urraca I, “La Paciente”, reina de Calamburia, suele aparecer de cuando en cuando en el balcón del Palacio de Ámbar para dictar alguna ley. Los calamburianos la reciben extasiados al son de la música, los vítores  y toda la fanfarria. A su lado, el Rey se muestra abstraído. Saluda cuando su mujer se lo indica, sonríe cuando debe hacerlo y se retira sin decir una palabra. Es Urraca quien habla siempre, quien dicta, promulga, saluda, agradece, sonríe, perdona o condena. Ella es la regente de la tierra, quien pone y quita, quien defiende las murallas de los ataques, sube o baja los impuestos, otorga el indulto a los ladrones de medio pelo y corta la cabeza a quienes han cometido un crimen de verdad. En el salón de palacio ocupa el trono más alto, y mientras su marido siga catando prostitutas y drogas, ella continuará siendo la Reina. La Reina, con mayúsculas. Sin embargo, Urraca nunca fue preparada para reinar. La línea dinástica pasaba por su hermana mayor, Petequia. Ciertos avatares hicieron que la hermana menor terminara siendo la reina. Nadie sabe bien la historia… El trono de Ámbar es hermoso por fuera. Sus almenas atrapan la luz del atardecer y la vierten sobre los jardines de lobelias. No obstante, en el interior, sus pasillos y salas bullen de intrigas palaciegas. Los doscientos sirvientes, los concineros, los chambelanes y los mayordomos cuentan que Petequia era descuidada y casquivana. A palacio entraban hombres de todas las edades y clases sociales. Las fiestas se extendían durante semanas, en un derroche de excesos que amenazaba con arruinar el reino. Urraca, en aguda previsión de los acontecimientos, urdió un elaborado plan con objeto de expulsar a su hermana. La engañó y, antes de que Petequia se diera cuenta, había sido desterrada a la linde del Bosque de la Desconexión. Allí vive hoy como una montaraz, criando un hijo algo corto de miras que, según se cree, lleva los genes del Rey, y por tanto el derecho a heredar el Palácio de Ámbar. Urraca ha demostrado ser una reina justa; ni buena ni mala. Contrajo matrimonio por obligación, pero lo ha hecho con alguien a quien no le importa reinar. De este modo ella sigue asegurándose el control. De cuando en cuando, su marido establece alguna ley absurda, pero pasa poco tiempo antes de que Urraca vuelva a restablecer el orden. Ella se preocupa por el pueblo y procura mantener la paz y la estabilidad, por eso, quizás, nadie tiene en cuenta que, técnicamente, el puesto no le corresponde. Desde pequeña, Urraca fue educada en las artes de la improvisación. Su padre la adoctrinó en ello y, además, le legó un misterioso cofre que debía ser abierto en una fecha concreta. Han pasado los años y la fecha ha llegado. La Reina, siguiendo las órdenes de su padre, ha abierto el cofre. Para su sorpresa había una C en su interior. Ahora, junto a su marido, se prepara para asistir al Torneo de Calamburia. Cree que ella debe ganar, pues el poder que encierra la esencia de la divinidad no estará en mejores manos que las suyas.


LOS REYES

Presentación

Ahora rogamos por favor un momento de solemnidad para recibir a aquellos que en pos de mantener la estabilidad y la paz del Reino, no dudarán en ejecutar la más determinante de las condenas para ganar este torneo y asegurar su trono.

Con todos ustedes, sus Majestades los Reyes de Calamburia!

Lema 

Impro iacta est


La Pareja

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El Rey. S M Rodrigo V. 

Descendiente de el más noble linaje, el cual se remonta hasta los primeros hombres. Ahora, es necesario reclamar de nuevo su protagonismo en el reino, alzar de nuevo su apellido, aplastar la disidencia y enseñar quién manda aquí. Siempre y cuando le parezca bien a su esposa. El es… S M Rodrigo V.

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La Reina. Doña Urraca I

Apodada “La Paciente”, y con la más estricta educación de los maestros improvisadores del Palacio de Ámbar, viene dispuesta a demostrar la hegemonía de la realeza y a acallar los rumores de quienes calumnian sobre su derecho al trono. Luchará como una reina para ganar este torneo de forma justa. Ella es…Doña Urraca I de Calamburia. 

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Los Taberneros

En las noches frías, cuando el viento arrecia y el cielo prepara tormenta, no hay en toda la ciudad de Instantalor un lugar más cálido que la Taberna de las Dos Jarras. En el instante en que uno atraviesa sus puertas siente como si hallara un lugar diferente. En su interior siempre… SIEMPRE hay una fiesta. Allí conviven comerciantes, prostitutas, buscavidas, mercenarios, tahúres y bardos. Todos juntos, arremolinados, apretados, danzando y bebiendo hasta perder el sentido. En la taberna se olvidan las rencillas y las clases sociales. Todos son amigos, compañeros y bienhechores. No hay disputas, y si las hay nadie las recuerda, pues los vapores etílicos se encargan de nublar la memoria. La taberna de las Dos Jarras no cierra ni sus puertas ni sus grifos de cerveza. Los toneles entran por la parte de atrás en una fila que llega hasta los barcos del puerto. Dentro, Ebedi Turuncu sirve las mesas, canta con los cantarines y baila con los bailarines, pero también echa a los que no pagan, pues el sonido de las monedas en el cajón es la más elevada de las melodías, y un buen tabernero no escatima el pago de una gota de alcohol y no fía a nadie. Ni siquiera al mismo rey de Calamburia.

Antaño, Yangin era uno de los dos taberneros, el esposo de Ébedi. Era unjavitaberneropersonajillo ávido de monedas, alegre y tal vez demasiado juguetón con las mozas. Tal vez por esa razón Ébedi tenía el carácter agriado, pues se decía que aquél era un matrimonio forzado. Sin embargo, un día Yangin aprovechó uno de los muchos cataclismos que han amenazado la tierra de Calamburia para no regresar por la Taberna. ¿Dónde se había metido? Ébedi no tuvo tiempo de buscarle, había aún mucha cerveza que servir y muchas bolsas que vaciar de dinero, pues en la Taberna Dos Jarras nadie se marcha hasta que no ha consumido la última moneda.

Tampoco hizo falta buscarle. Ella se encontraba sola y se manejaba sin problemas en el oficio. Y además, un día llegó el perfecto sustituto: el joven Edmundo, antiguo escudero de sir Finnegan, hijo de los Archiduques. Edmundo parecía un animalillo herido, y Ébedi no sólo se apiadó de él, sino que quedó enamorada hasta las cejas. ¡Un escudero, ni más ni menos, al que arrimarse por las noches! Edmundo se lo tomó todo a bien. Ya volvía a tener trabajo, ¿cómo se iba a quejar? Entre los dos surgió, pues, un amor irrefrenable.

Ahora, Edmundo y Ébedi llevan la Taberna Dos Jarras. Un lugar en el que la fiesta nunca se diente. No hace falta regresar a casa, ¡claro que no! Hay camas en la planta de arriba para dormir la mona. Y no hay que preocuparse, la fiesta seguirá cuando uno despierte con la resaca.

La taberna jamás ha cerrado y nunca, nunca cerrará


LOS TABERNEROS

Presentación

Son los encargados de la taberna más famosa de todo Calamburia. Amantes del dinero, la cerveza y de los bienes ajenos. Incluso ahora, en mitad de toda esta guerra, aprovecharán cualquier oportunidad para sisar todo lo que encuentren en su camino. ¡Dad la bienvenida a los Taberneros!


La Pareja

Edmundo

Trabajó mucho tiempo como escudero servicial y fiel. Pero ahora que su señor se ha marchado a vivir aventuras en solitario, ha decidido buscarse un trabajo como ayudante en la taberna.  ¡Un saludo para Edmundo El Espigado!

 

Ebedi Turuncu

Desagradable y de mal genio… o servicial y aduladora. Todo depende del tamaño de tu bolsa. Ahora que su marido está en paradero desconocido, ella es la dueña de la taberna. ¡Saludad a Ebedi Turuncu!

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