Las hadas

Titania, la poderosa Dama Irisada de las hadas tuvo tres hijos: Hábasar, Carlin y la pequeña Edrielle. Tras el fracaso en la educación de su hijo mayor, que traicionó a su estirpe encaramándose con una unicornia, Titania se centró en moldear a su hija a su imagen y semejanza. Tratándose de su única heredera, puso en ello todo su empeño educándola personalmente en valores, protocolo y magia de batalla. Fue especialmente dura con ella para evitar los errores del pasado y fue capaz de esculpir una casi perfecta copia de sí misma. La niña pasó de ser un hada torpe, pusilánime y dubitativa a convertirse en toda una futura dama. Pero entonces llegó la adolescencia y Edrielle se enamoró.

Frody es hijo de Ymodavan, sirviente de palacio, y hermano de Lirroe. Nada más ver a la que sería su señora, sucumbió a sus encantos y se juró que un día conquistaría su corazón. Piensa que si demuestra su valor con suficiente ahínco, Titania le dará sus bendiciones; pero para la Dama Irisada, el anodino Frody no es más que otro sirviente de palacio, un Ymodavan, alguien que nunca será digno de la mano de su hija. Los últimos años han sido duros para Frody, y no solo por la imposibilidad de casarse con su amada. Su padre y hermano han desaparecido sin dejar más rastro que la espada familiar que ahora empuña con honor. También corrieron la misma suerte sus tres amigas, las hijas de Hamesha, otra sirviente de palacio, a quien Frody contaba su secreto amor y a las que pedía consejo. Ahora está solo en palacio salvo por sus furtivos encuentros con Edrielle, que realizan a hurtadillas para no alertar a su futura suegra.

Edrielle por su parte, a fuerza de sufrir las presiones de su madre, ha acabado forjándose una personalidad explosiva que no dudará en sacar frente a Titania, a la que presionará con toda su energía e insistencia hasta hacerla aceptar lo que considera inevitable: que está enamorada de un Ymodavan. ¿Logrará su amor triunfar sobre el orden social establecido?  Y por otro lado, ¿lograrán las hadas desentrañar el enigma de la desaparición de sus seres queridos?


LAS HADAS

Ellos son jóvenes, gráciles y están enamorados. Pero su unión es imposible pues la Dama Irisada, nunca consentirá el matrimonio entre su hija y un mero sirviente. No obstante, ellos lucharán contra los elementos para poder estar juntos. ¡Conmovemos hasta la ternura ante el amor que se profesan, las Hadas!


La pareja

Edrielle

Ella es la hija y heredera de La Dama Irisada. Desde niña fue educada en valores, protocolo y magia de batalla para gobernar un día el destino de las hadas. Sin embargo, no ha resultado ser tan obediente como su madre esperaba. ¡Una reverencia para Edrielle, la heredera irisada!


Frody

Él es el hijo de un humilde sirviente de palacio, pero con su empeño y valor en combate pretende demostrar al mundo que es digno de desposar a la futura Dama de las hadas. ¡Refrescaos con la brisa que levanta Frody, el hado de invierno!

El salto abisal

La Gran Fosa Abisal es la gigantesca grieta que conecta Aurantaquía, tierra de los tritones, de la Ciudad Sumergida de Tealia, dominio de las ondinas. Se dice que esta brecha se hunde, al igual que lo hacen las galerías enanas, hasta lo más profundo de la tierra donde la oscuridad es más insondable. Ese espacio intermedio donde la luz parece ser engullida es el hogar de una antigua raza que se creía desaparecida: los abisales. Concebidos por muchos como los antecesores de todas las civilizaciones subacuáticas, los abisales mantienen un oscuro y antiguo poder conocido como la Negación. Esa extraña habilidad es la que les permite absorber la luz, la magia o cualquier otro tipo de energía, devorarla y metabolizarla. Durante siglos, los Abisales habían sobrevivido de los despojos de luz, materia y magia que eran arrojados a la fosa hasta que un evento inesperado vino a cambiarlo todo. 

Escila era una guerrera, a la que Airlia, la nueva Dama Turquesa, encargó una importante misión. Junto a otras ondinas, debía deshacerse del cadáver de Anfítrite. La gigantesca medusa en la que se había convertido la Bruja del Mar antes de ser derrotada yacía al borde de la Gran Fosa Abisal corrompiendo las aguas y matando a los peces. Era necesario deshacerse de ella cuanto antes antes de que su descomposición se convirtiera en un peligro. La misión era sencilla, solo había que lanzarla al vacío, salvo que su descomunal tamaño requería de un coordinado trabajo en grupo. Lideradas por Escila, las ondinas se pusieron manos a la obra, tratando de evitar tocar las mortíferas ventosas de los tentáculos venenosos. Cuando consiguieron deshacerse del cuerpo del monstruo, y mientras era arrastrado a la oscuridad del fondo, un tentáculo pertinaz, con un último espasmódico estertor se llevó consigo a Escila. Nada pudo hacerse mientras era arrastrada aún con vida hacia la insondable oscuridad. Cuentan que sus gritos retumbaron en las paredes de roca durante un largo tiempo hasta que se hicieron inaudibles.

Airlía ofició los funerales de Escila a la que se consideró una heroína muerta en acto de servicio. Por ello, todos se sorprendieron cuando regresó un día, con la mirada algo perdida y acompañada de un poderosos guerrero que siempre le cubría las espaldas al que llamaba Caribdis. Escila afirmó haber visitado la oscuridad Abisal y haber logrado escapar, con lo que su leyenda se reforzó aún más. Ahora es la mano derecha de la Dama Turquesa a la que, según dicen, controla con el poder de su voz. 

Caribdis es un mortal guerrero capaz de absorber la luz, la magia y cualquier forma de energía. Además, maneja con suma destreza su tridente tanto a plena luz como en la más profunda penumbra. Es un Abisal, un miembro de la antigua raza que desapareció siglos atrás de la que se dice que provienen tanto los antepasados de los tritones como los de las propias ondinas. Hasta ahora han vivido en lo más profundo engullendo las sobras del mundo, pero recientemente han tragado algo que les ha costado digerir. Un oscuro ser hecho de oscuridad, veneno y rencor. Una gigantesca medusa imbuida de una maldad que nunca antes habían conocido y una ambición sin límites. Han devorado y digerido su cadáver lentamente, pero también han metabolizado su maldad. Ahora ya no se van a conformar con ocupar un discreto lugar en las profundidades, sino que saldrán a la luz para convertir el mundo entero en su nuevo hogar. Otro ser vivo cayó a la fosa con el cadáver del monstruo, una moribunda ondina. Caribdis convenció a los suyos para no solo no devorarla sino para sanar sus heridas y utilizarla para saciar las ambiciones de los abisales. La secreta misión de Caribdis es acompañar a la corrompida Escila en su importante cometido: preparar el terreno para el futuro Salto Abisal.


EL SALTO ABISAL

Ellos han venido de la profundidades del mar con un oscuro propósito. Imbatibles en la lucha, están dispuestos a todo por extender la penumbra por todo el mundo. ¡Plegaos ante la inevitable llegada de El Salto Abisal!


La pareja

Escila

Ella es una ondina que ha vuelto de la muerte para extender por el mundo la oscuridad Abisal. Dicen que su voz posee el don de embelesar a cualquiera y torcer su voluntad. ¡Cuidad vuestras espaldas ante Escila, la Dama en la Sombra! 


Caribdis

Perteneciente a la antigua raza de los Abisales, fuerte guerrero de aspecto imperturbable es capaz neutralizar la magia y asestar los golpes más mortales tanto en la luz… como en la más profunda oscuridad. ¡Apartaos del camino de Caribdis, el Insondable!

El eco añil

Kora es una unicornia peculiar. Hija de la más noble de las familias de su raza, hija de la primera Gran Dama y hermana menor de Kyara, la Primera Dama Blanca, posee el justo equilibrio entre un devastador poder y una moderada templanza. Tras el nombramiento de su hermana como señora de todas las razas, ejerció el papel de Dama Añil durante años estando siempre al lado de los suyos. Sin embargo, todo cambió cuando empezó a ver los rigores de la justicia de los druidas que castigaban con mano de hierro cualquier intercambio entre las razas que excediera los reglamentados. Kora tuvo ciertas desavenencias con su hermana sobre el contenido de la Leyes Druídicas que fomentaban el segregacionismo entre razas y eso las llevó a fuertes y acaloradas discusiones. A fin de no afrentar directamente a su hermana mayor en público, a la que amaba y respetaba pero con la que no compartía su extremada devoción por los druidas, negoció con ella una salida honrosa: retirarse del mundanal ruido dando paso a que su sobrina Kárida que ocupara el puesto. Justo el día que tomó la decisión, se le aparecieron en sueños los siete Espíritus Protectores que le encomendaron una misión: hacerse cargo de la educación de su pequeña sobrina Karianna, pues se trataba de la elegida que un día traería la paz al mundo y uniría de nuevo a las razas. Con esta información, Kora negoció con la Dama Blanca una condición muy especial para su retiro, llevarse consigo a la pequeña Karianna, a la que criaría como a su propia hija. Como no estaba destinada a gobernar, pues era su hija menor, Kyara accedió, pensando que la tarea mantendría ocupada a su díscola hermana y la mantendría unida a la familia. En secreto, Kora albergaba el proyecto de educar a Karianna en nuevos y poderosos valores, los de un mundo faérico unido, basado en la igualdad, la tolerancia y la mezcla de todas las razas. Para ello contaría con un longevo y poderoso aliado, el Espíritu Protector de su raza.   

Marrok es un ser inmortal, un espíritu que encarna la esencia misma de la raza de los unicornios con su bravura y elegancia. Rápido y mortal en la batalla es capaz de alternar su forma y la densidad de su cuerpo pasando de ser poco menos que un humo azulado a un mortífero asesino de fauces implacables. Hace años Breena, el Gran Espíritu en persona, le encargó asistir a Kora en su importante misión: la de guiar a la elegida en su importante camino para salvar el mundo faérico. Hicieron migas casi al instante. Kora, con su dedciación más maternal, cocinaba pasteles de carne para él, le tejía bufandas y le rascaba detrás de la oreja justo donde más le gustaba. En poco tiempo, Marrok olvidó su naturaleza combativa, dejó de frecuentar tan a menudo las Oquedades de Nácar y se convirtió, prácticamente, en un espíritu doméstico de la casa de la Tía Kora. En su nueva posición de vigilante de una misión de crucial importancia pudo ver crecer a la pequeña Karianna hasta convertirse en toda una unicornia adulta de asombroso poder y cautivadora elegancia. Sin embargo, y sin que las unicornias se percataran, el Espíritu Lobo intercedió numerosas veces con sus poderes para proteger a tía y sobrina de las más terribles amenazas. ¿Qué o quién, se preguntaba Marrok, está tan empeñado en causar mal a sus protegidas? Sin embargo, a Marrok no le gustaba significarse, por lo que nunca habló de ello con nadie y, mientras alejaba todo mal, siguió manteniendo su apariencia de fiel y apacible compañero.

Ahora, tras la derrota de Kárida, convertida en Dama Negra por el corrupto poder de Drëgo el druida, el hueco de Dama Añil ha quedado de nuevo vacante. Por ello, Kora y Marrok han acudido a la llama de Karianna, la Dama Blanca. ¿Habrá llegado el momento definitivo de que el Eco Añil cumpla su crucial misión? Puede que tras acabar con la oscura amenaza que se cernía sobre el Reino, haya llegado el momento de unir de nuevo los corazones de todos los seres faéricos. ¿Estarán Kora y Marrok a la altura de su importante cometido?


EL ECO AÑIL

Presentación

Ellos representan el equilibrio el respeto y la tolerancia entre todas las razas del reino faérico.  Ahora han unido sus fuerzas y han dado un paso adelante para plantar cara a los enemigos de la armonía. ¡Abramos nuestras almas ante la juiciosa presencia del Eco Añil!


La pareja

Kora

Ella fue Dama en el pasado, pero abandonó su cargo y responsabilidades. En su exilio, crió a la Dama Blanca como una hija educándola en los valores del amor y la igualdad entre razas. Pero no os dejéis engañar, porque ha regresado y su ira ante los intolerantes no conoce parangón. ¡Reverenciad a Kora, La Dama Añil!


Marrok

Es uno de los siete espíritu faéricos. Rápido y mortal en la batalla, defiende a los unicornios como un autentica fiera.. y no solo eso, también proporciona sabio consejo a sus gobernantes. ¡Dejaos imbuir por el sabio aullido de Marrok, el Espíritu Lobo!

Las Hadas

Si los unicornios, con su magia y su soberbia constituyen la élite de los seres faéricos, las hadas no les van a la zaga. Con su habilidad para volar y hacer potentes sortilegios, eligieron ser dueñas del aire, más grácil y menos vulgar que la tierra firme. Mientras los demás seres mágicos beben el agua que toca el suelo y donde se bañan las ranas, las hadas beben directamente de la propia lluvia; mientras los demás se ven obligados a pastar o buscar su sustento entre la polvorienta tierra, ellas toman los frutos de los árboles más altos antes de que toquen el suelo; mientras el resto se arrastra, ellas viven, literalmente, muy por encima de las mundanales vidas de sus compatriotas faéricos. Su distinción es la de saber que, aunque no ostenten el poder –pues siempre una unicornia fue la elegida para sentarse bajo la Aguja de Nácar– son independientes en sus dominios y, si algún día faltaran los unicornios, serían sin duda llamadas a ostentar el título de Dama Blanca y gobernar sobre todos los seres faéricos.

El hada que gobierna los destinos de su pueblo, es conocida como la Dama Irisada y, a pesar de su aspecto angelical, se caracterizan por ser grandes guerreras. Melusina, por ejemplo, fue un hada ágil y poderosa. Eran famosos su dobles tirabuzones en el aire en mitad de una contienda. La mezcla de su magia de batalla y su rapidez surcando los aires la convirtió en la Dama Irisada más temida en toda la Historia del Mundo Faérico hasta que la artrosis de sus alas la obligó a retirarse.

Titania, su hija, y actual Dama Irisada, aprendió de ella la magia de batalla y sus habilidades de vuelo rasante, convirtiéndose en una mortal guerrera. También heredó de su madre la sabiduría que le permitiría guiar a su pueblo por el camino correcto. Su férrea educación hizo que no dudara al ponerse del lado de los druidas cuando los faunos y las ondinas se revelaron –amparadas por la traición del Círculo de las Ancianas– contra la legitimidad de Kárida, la nueva Dama Negra. Su sentido del deber, incluso la ha llevado a desobedecer a su ya retirada madre y unir sus fuerzas con las de los presuntuosos unicornios para devolver la paz al mundo faérico.

La vida de Titania ha sido tan dura como firme su voluntad de reponerse de los embates del destino. La primera herida fue la huída de su hijo mayor Hábasar, que se fugó con su amante, una prófuga y levantisca unicornia; la segunda se la infligió su propia madre cuando le retiró la palabra por apoyar la justa causa de los druidas; la última, se la está causando su pequeña hija y futura heredera, en quien depositó sus últimas esperanzas, al demostrarle en sus entrenamientos que aún dista mucho de dominar la magia de batalla al nivel al que ella lo hacía a su edad. Todo ello ha pasado factura a la serenísima Dama Irisada cuyos castigados nervios la han convertido en alguien irascible e incapaz de controlar sus estallidos de mal humor. Su hermosa apariencia es pues, solo una fachada que esconde un carácter explosivo, impaciente y con muy poca tolerancia a la frustración.

Su fiel guardián y acompañante es Ymodaván, un soldado anodino. En realidad son varios soldados: uno a la semana aproximadamente. Se trata de una serie de hados anónimos que se presentaron voluntarios a un puesto al que todos se han arrepentido de postularse. Su verdadero nombre ni siquiera es Ymodaván, pero su señora ha decidido llamar así a todos sus sirvientes para no tener que aprenderse sus nombres, ya que ninguno ha logrado superar aún los diez días de prueba a los que la Dama Irisada los somete… y ¡pobre del que la contradiga!


Las hadas están decididas a hacer lo correcto siendo fieles a los druidas y a la tradición ancestral, incluso si ello implica seguir un tiempo a las órdenes de Kárida, la nueva Dama Negra, a la espera de que alguien se percate de que son mucho más válidas para el puesto que ningún otro ser faérico.


LAS HADAS

Presentación

Ellas son la elegancia que domina los aires del mundo faérico. Con sus buenas formas, su magia y su elegancia de movimientos, las hadas serían la raza más hermosa, poderosa y digna de ostentar el título de Dama Blanca, gobernando sobre todas las criaturas del Reino Faérico… de no existir los unicornios, claro. ¡Una grácil reverencia para las Hadas!


La pareja

Titania

Ella es la señora de todas las hadas. Su magia de batalla y su pericia en el vuelo rasante hacen de ella uno de los seres más poderosos del Reino Faérico. Pero, tras su bondadosa y serenísima apariencia, se oculta un carácter explosivo. ¡Arrojad pétalos al aire ante la elegante presencia de Titania, La Dama Irisada!

Ymodaván

Él es un soldado anodino. Un hado anónimo que se presentó voluntario a un puesto al que nunca debería haberse postulado. Su verdadero nombre ni siquiera es Ymodaván, pero su señora ha decidido llamar así a todos sus sirvientes para no tener que aprenderse sus nombres y ¡pobre del que la contradiga! ¡Compadecéos de Ymodaván, el Fiel Guardián!