LOS TAHÚRES

La historia de Axel y Duncan, dos jóvenes que se criaron en sendas familias trabajadoras de Calamburia, es, cuando menos, compleja.

En efecto, ambos pertenecieron a familias numerosas… demasiado para poder mantenerlos. Lo que suele pasar en estos casos es que los padres mandan a los hijos al ejército, para que se ganen la manutención de una forma honrada y, al mismo tiempo, haya una boca menos que alimentar en casa.

Fue en el ejército, a las órdenes de Landon McQuaid, que los dos jóvenes se conocieron y, en seguida, forjaron una gran amistad.

Sin embargo, con la llegada de Rodrigo y sobre todo de Urraca, y la división que hubo en el ejército cuando los soldados dudaron entre seguir a la reina o al Perturbado, fue cuando los dos jóvenes soldados tuvieron que tomar una decisión que cambiaría sus vidas.

Influenciados por McQuaid, y creyendo que hacían lo mejor, decidieron ponerse del lado de los que apoyaban un reinado legítimo de Rodrigo. En seguida fueron tachados de proscritos y se vieron obligados a huir y esconderse. Para ganarse el dinero, comenzaron a hacer pequeños trabajos como mercenarios.

Pronto comprendieron que, debido a que ambos habían crecido en un ambiente donde había que ser astuto para ganarse un pedazo de pan, podían ganar mucho más dinero engañando a los pobres incautos mediante diferentes trampas o, como ellos las llamaron, “estrategias en el juego”

Jugar empleando triquiñuelas era algo que no les resultaba desconocido. De hecho, ya lo habían hecho muchas veces en el ejército, hasta tal punto que habían cosechado unos cuantos odios entre sus compañeros de filas. Así las cosas, un día dejaron el uniforme y la espada de soldado, para dedicarse por entero al oficio de tahúr, que le estaba dando más alegrías que trabajar como mercenarios.

Pero ser un proscrito no es algo que desaparezca sin más. Aunque con menos intensidad, aún hay un precio puesto por sus cabezas. La orden de perseguir a cualquier antiguo soldado que apoyara a Rodrigo el Perturbado sigue en pie. Los dos tahúres lo saben, de modo que se han propuesto ahorrar el dinero de sus ganancias en el juego para un único objetivo: saldar su deuda, pagar la fianza por su delito y quedar definitivamente en paz con la ley.

¿Y después? Bueno, el sueño de Axel y Duncan es, curiosamente, volver a filas, pero esta vez como marinos. Han escuchado que más allá de Calamburia hay tierras que esconden tesoros sin par, y que los Colonos andan buscando rutas para llegar a estos lugares. De modo que, si consiguen ahorrar lo suficiente para estar en paz con la realeza, volverán a alistarse… con el objeto de hacerse tan ricos como nunca han sido.

Al fin y al cabo, ¿no deberían ser las riquezas la más noble meta a buscar por un hombre sencillo?


LOS TAHURES

Presentación

En el pasado fueron proscritos, perseguidos por oponerse a la corona. Ahora viven del juego y del timo, buscando ahorrar el dinero suficiente para comprar el indulto y enrolarse como marineros. Son pillos y algo tramposos, pero sobre todo, son unos auténticos maestros del juego. ¡Ellos son los Tahúres!


La pareja

Duncan

Ha inventado mil y una triquiñuelas para no tener que pagar a los recaudadores de impuestos. Es un maestro en los juegos de cartas y dados. De modo que si vas a jugar contra él, vigila que no tenga un as en la manga ¡Saludad a Duncan Dedoságiles Culinmore!

 

 

Axel

Procede de una larga estirpe de soldados, militares y caballeros andantes… pero ha descubierto que, aunque no se defiende mal con la espada, se le da mucho mejor timar a los pobres incautos. ¡Un aplauso para Axel Culpepper “El charlatán”.

LOS ALQUIMISTAS

Calum, llamado “el ignoto” por muchos, es un personaje ciertamente raro, quien se ha ganado su apodo a pulso. Su historia va mucho más atrás en el tiempo de lo que parece, pues Calum cuenta muchos más años de los que aparenta.

Comenzó siendo discípulo de Theodus, cuando la Torre Arcana apenas comenzaba a despegar, y las diferentes casas de magos encontraban su hogar bajo sus muros. Allí, Calum, uno de los estudiantes más aventajados, demostró interés no tanto por la magia, sino por el aprendizaje de la historia, la filosofía, el arte mismo de la creación de sortilegios y, muy en especial, de una rama que bautizó como la alquimia: la elaboración de elementos de propiedades extraordinarias a base de la correcta mezcla de ingredientes. A Theodus esta nueva forma de aprovechar el potencial mágico de Calamburia le pareció fascinante, y permitió que Calum no sólo estudiara la alquimia, sino que fundara la rama de los eruditos: los auténticos encargados de enseñar a los jóvenes aspirantes a magos.

Así, Theodus y Calum trabajaron codo con codo durante muchos años, haciendo que Skuchaín prosperase hasta transformarse en el gran referente mágico de todo el continente.

Sin embargo, Luego que Theodus falleciera en el combate contra el patriarca Zíngaro Arnaldo, y el joven Ailfrid se convirtiera en Archimago, las ideas revolucionarias de éste y Calum chocaban directamente. El Ignoto deseaba que todo continuara tal y como lo había dejado Theodus, pero Ailfrid quería transformar la alquimia en una rama de estudio como las demás, en lugar de en toda una versión alternativa de la magia.

Estas diferencias terminaron por separarlos del todo, y Calum, viendo su trabajo menospreciado, se marchó de Skuchaín y se refugió en las montañas al norte de Calamburia, donde continuó trabajando en solitario.

Los años pasaron, y Calum, conocido como un extraño eremita por los salvajes de las montañas, llegó a reunir los doce ingredientes necesarios para la fabricación de la Piedra Filosofal. Al hacerlo el poderoso objeto fue creado, y Calum lo utilizó para obtener la juventud eterna, el primero de sus deseos. De este modo, conseguiría seguir estudiando por siempre,  fabricando nuevos elementos alquímicos.

Sin embargo, tras su uso, los doce ingredientes de la piedra filosofal se volvieron a esparcir por toda Calamburia. Calum, que pensaba que su descubrimiento tendría más de un uso, quedó desolado. La Piedra Filosofal había vuelto a deshacerse justo en el momento en el que había descubierto el más importante de sus usos: despertar al Titán.

Si el Titán despertaba, Calamburia viviría en paz y armonía por siempre, lejos de cualquier amenaza. Por eso, y aunque sabía que reunir los 12 ingredientes de la piedra volvería a costarle una o dos vidas completas, se puso de nuevo manos a la obra.

Sin embargo, esta vez no deseaba que los experimentos alquímicos le llevaran tanto tiempo, por eso decidió regresar a Skuchaín. Había escuchado de una joven alumna, llamada Aurora, sobrina de la mismísima Minerva, capaz de realizar verdaderos prodigios alquímicos. La muchacha destacaba en la materia tanto como lo había hecho él en el pasado, y podría ser la ayuda necesaria para reconstruir la Piedra en menos tiempo.

De modo que Calum, dispuesto a reconciliarse con la escuela, y ahora que Ailfrid ya no estaba al mando, viajó a Skuchaín y, presentando sus credenciales a Félix y Minerva (¡Era ni más ni menos que el fundador de los eruditos, a quien se le creía muerto!), solicitó poder trabajar codo con codo junto a Aurora y disponer del laboratorio de Skuchaín, ése que él mismo fundó, y que tanto le había servido en los momentos en los que Theodus estuvo a cargo de la torre.

Todos aceptaron, incluso Aurora, una muchacha que, de no ser por sus habilidades


LOS ALQUIMISTAS

Presentación

Son expertos en la mezcla de compuestos, en la realización de filtros, pociones, venenos y otros líquidos. Sin embargo su objetivo final no es otro que el de volver a reunir los 12 elementos necesarios para obtener el objeto más preciado para alguien de su oficio: la piedra filosofal. ¡Ellos son los Alquimistas!



La pareja

Callum

Ha permanecido muchos años encerrado en las montañas, realizando sus propios experimentos. Busca ávidamente los ingredientes de la Piedra Filosofal, pues cre que, si consigue este objeto, logrará despertar al mismísimo Titán. ¡Él es Calum El ignoto!

 

 

Aurora

Era estudiante de alquimia y ciencias en la torre arcana de Skuchaín. Sin embargo, destacaba tanto en la materia que fue seleccionada por Calum, su maestro, para la búsqueda de la piedra filosofal. Únicamente gracias a sus conocimientos llegarán a dar con el preciado objeto. ¡Un saludo para Aurora Manos de oro!

LOS HORTELANOS

Los hortelanos, esa raza primigenia del Reino de Calamburia que nunca ha destacado por nada excepcional, salvo en contadísimas ocasiones. Desde que fueron creados, no han hecho otra cosa que cultivar la tierra para producir frutas y hortalizas y, de vez en cuando, un nuevo hortelano que se dedique a lo mismo que sus antecesores.

Sin embargo, tanto Fecu como Granfel son dos de esos hortelanos que destacan por ser muy diferentes al resto, cada uno por sus causas particulares.

Granfel nació de una patata diferente a las demás. Aquella hortaliza estuvo ni más ni menos que en manos de Eme, el impromago, quien queriendo hacer a alguien “semejante a él”, lanzó sobre la hortaliza todo tipo de hechizos.

Sin embargo los días pasaron y de la patata no salió nada, de modo que Eme volvió a arrojarla al huerto de donde la tomó. Meses después, y contra todo pronóstico, nació Granfel.

El hortelano ha comenzado a entender su magia -muy débil de momento, y relacionada únicamente con la naturaleza- y ha luchado por hacerse un hueco dentro de la escuela Natura de Skuchaín. De momento no ha sido aceptado (No posee la marca arcana, aunque tenga algo de magia). Sólo espera que Eme pueda aceptarlo. Sin embargo, el mago, en su condición oscura, no ha querido saber nada del hortelano. ¿Podrá Granfel ayudarlo revertir la maldición que pesa sobre el mago a cambio de ser aceptado como estudiante?

En cuanto a Fecu, fue enseñada como a una humana, por excepcional que esto pueda resultar. La razón de todo ello es que hace ya un buen tiempo, cuando trabajaba en los campos del Rey Rodrigo IV, salvó al monarca de un jabalí que durante una cacería a punto estuvo de quitarle la vida. A cambio, Rodrigo la acogió casi como si fuera una hija. La enseñó educación, filosofía, historia… hasta llegar a transformarla en el equivalente a un humano culto. Gracias a eso, Fecu  llegó a tomar conciencia de cómo se hallaban los de su raza, y a comprender que, de alguna manera, ella era una de las pocas hortelanas que podía liberar a su pueblo.

Durante mucho tiempo, Fecu estuvo buscando la liberación hortelana… con escasos resultados. Lo cierto es que no logró atraer a muchos aliados… hasta conocer a Granfel. Otro hortelano tan diferente era justo lo que necesitaba, de modo que lo acogió y le enseñó parte de la educación que ella había aprendido.

Ahora, ambos recorren Calamburia buscando el modo de que el pueblo hortelano posea más derechos. Entretanto Granfel sigue con su lucha particular: ser aceptado en Skuchaín como el primer aprendiz de mago de origen hortelano.


LOS HORTELANOS

Presentación

Los de su condición nunca destacan por nada, y no se dedican a otra cosa que cultivar patatas. Pero ellos son diferentes. Cada uno es excepcional de alguna manera y juntos… juntos, incluso podrían cambiar el destino de Calamburia ¡Ellos son los Hortelanos!


La pareja

Granfel

Nació, como todos los hortelanos, a partir de una patata… pero no una cualquiera, sino una sometida a grandes y poderosos hechizos mágicos. Ahora destaca por ser capaz de conseguir, de vez en cuando, que algo de magia emane de sus dedos y consiga acelerar las cosechas. ¡Él es Granfel Puerroloco!

 

 

Fecu

A diferencia de los demás hortelanos, ella fue criada como un ser humano normal. Gracias a ello adquirió buenos hábitos, educación… y el firme convencimiento de que había de encabezar una revolución que, dentro de no mucho, termine por conceder derechos y libertades a todos los hortelanos. ¡Un fuerte aplauso para Fecu Breen!

LA SOMBRA REAL

El histórico Rodrigo IV tiene una leyenda negra sobre su persona. No era un pasota, como muchos le apodaron, por desaparecer literalmente del trono y dejar a Sancha al cargo del mismo, hasta la llegada de Rodrigo V, “El perturbado”. La historia que hay detrás pocos la conocen.  Es mucho más trágica que lo que se dice.

La verdad es que Rodrigo deseaba ascender al trono. Por herencia el título le quedaba cerca… aunque no lo suficiente como para reinar. Deseoso del reino de Calamburia, buscó la manera de gobernar… y se topó con el Traficante de Almas.

Van Bakari, muy divertido por la desesperación de este joven noble, le prometió el trono, a cambio de una compensación cuando éste ascendiera. Rodrigo aceptó y Van Bakari consiguió que se desposara con Sancha (el cómo hizo que ella se fijara en él es todo un misterio).

Así fue como heredó el nombre de los Rodrigo, transformándose el Rodrigo IV. Sin embargo, cuando ascendió al trono, olvidó recompensar a Van Bakari. Éste, al exigir su parte, fue expulsado de palacio. Lleno de ira, decidió cumplir una cláusula en el contrato: si el joven monarca no le recompensaba, se quedaría con su cuerpo y su alma por mil y años y un día. Rodrigo IV fue encerrado en un receptáculo. A todos se les contó la historia de que había abandonado el trono, que no le interesaba gobernar…

Durante mucho tiempo ha estado allí, atrapado en una dimensión en la que no ha envejecido ni ha necesitado comer ni dormir. En ese lugar hizo amistad con otra curiosa criatura: un mestizo de humano e hijo del dragón llamado Hisoka Ronin, quien juraba ser el mismísimo mentor de Van Bakari.

En efecto, así era. Hisoka fue quien enseñó al Traficante de Almas toda la magia que sabía. Pero en algún momento el alumno superó al maestro, y Van Bakari encerró al mestizo en su primer receptáculo, para que su poder alargara su longevidad por tiempo indeterminado.

Van Bakari se ha aprovechado de estas almas durante mucho tiempo, pero en los últimos meses un hecho sin precedentes le obligó a soltar a Hisoka: la mismísima Oscuridad se lo ha ordenado. Al parecer, ésta lo necesita. El Traficante no ha tenido más remedio que aceptar, con la pérdida de poder que eso conlleva.

Al intentar sacarlo, Van Bakari se topó con un problema: Hisoka no venía sólo, pues Rodrigo IV se aferraba a él intentando salir también. El rey, desesperado, hizo una nueva promesa al Traficante: si le dejaba salir, ésta vez le daría lo prometido: poder en el trono de Calamburia. Van Bakari no suele conceder segundas oportunidades, pero esta ocasión parecía prometer mucho divertimento. ¿Cómo se comportaría Rodrigo IV frente al trono de Urraca y Sancha? La oportunidad de ver un espectáculo semejante resultó demasiado tentadora, de modo que liberó a los dos.

Ahora Rodrigo IV e Hisoka se esconden en el Palacio de Ámbar, buscando la oportunidad de conseguir el poder y alzarse en pos de algo que los dos anhelan: el trono de Calamburia.  



LA SOMBRA REAL

Presentación

Hace mucho que se les creía desaparecidos… incluso muertos. Sin embargo, han escapado de la prisión mágica en la que estaban encerrados. Ahora esperan recuperar aquello que les fue arrebatado: el mismísimo trono de Calamburis. ¡Saludad a la Sombra Real”


La pareja

Rodrigo IV

Todos le daban por muerto, porque creían que dejó el trono en manos de su sucesor. La realidad, sin embargo, es que su alma y su cuerpo fueron apresados por culpa de no leer la letra pequeña de un contrato. ¡Saludad, gentes de Calamburia, a Rodrigo IV!

 

 

 

Hisoka Ronin

Su raza, los hijos del Dragón, quedó extinta hace muchos, muchos años. Él, sin embargo, ha permanecido todo este tiempo encerrado en un receptáculo mágico. Ahora que ha salido, piensa poner en marcha el plan que lleva perfilando tanto tiempo, y que someterá toda la tierra bajo su poder. ¡Él es Hisoka Ronin, La sombra!