Los Inventores

Es probable que si se pregunta a un calamburiano corriente, diga que los hermanos Flemer no son más que dos chiflados que viven recluidos en el lejano faro suroiental. Pasan los días entre ruedas mecánicas, tuberías de gas, engranajes y demás artefactos, y nada de lo que hacen tiene verdadera utilidad. ¿Qué es la ciencia comparada con la poderosa magia de Skuchain?

¿Qué es la ciencia? La ciencia, según los Flemer, es absolutamente todo.

El universo que nos rodea, el aire que respiramos, la vida que nace y muere a nuestro alrededor… todo puede ser medido, computado y analizado. Todo obedece a una fórmula precisa, y si se halla la clave, dicha fórmula puede ser alterada a voluntad. ¿Qué magia hay más poderosa que esa? Puede que la ciencia sea más lenta que realizar un movimiento de muñeca y agitar una varita en el aire, pero es infinitamente más efectiva.

Los hermanos Flemer crecieron en el seno de una familia de comerciantes; y no de los de alta talla. Eran de aquellos niños que viajaban en carromatos hasta arriba de objetos sin valor. Aparcaban una semana en un pueblo, y mientras sus padres vendían y robaban a partes iguales, ellos se dedicaban a examinar los nuevos objetos que pasaban a formar parte del género.

Vivir de esta forma acrecentó un carácter ya de por sí curioso. Los Flemer miraban todo con la mayor de las curiosidades, e intentaban desentramar su funcionamiento, su origen o su porqué. Así, un día llegó hasta el carromato una misteriosa caja llena de raros símbolos.

Tras estudiarla durante días, los dos hermanos comprendieron que se trataba de un mapa en forma de puzle, un acertijo que, de alguna forma, el destino había puesto allí para ellos. Por supuesto, jamás pensaron en la voluntad de un ser superior, ni su benevolencia para guiar sus vidas. Ellos pensaban que el universo era una inmensa fórmula matemática, en la que el encuentro con aquel objeto, de algún modo, formaba parte de alambicados cálculos cósmicos.

Armándose de valor, los dos hermanos escaparon de sus padres y comenzaron a seguir las pistas de aquel puzle mecánico. Cada nuevo paso les conducía más y más hacia el sur, hasta que al final, tras varias semanas de trayecto, alcanzaron el antiguo faro suoriental.

El faro llevaba mucho tiempo abandonado; pero se notaban muestras de un antiguo uso. Al explorarlo, los dos hermanos descubrieron un almacén subterráneo. Tenía al menos dos kilómetros cuadrados, y estaba repleto, hasta el techo, de piezas.

Teslo y Katurian dedujeron que aquél había sido el taller de un desaparecido inventor, y que acababan de encontrar el fruto de su trabajo. Sim embargo, había que descubrir el uso de todas y cada una de aquellos, herrajes, luces, cables, máquinas de vapor y demás, de modo que se remangaron, se lanzaron una mirada cómplice y empezaron a trabajar.

Con el paso de los años, los hermanos Flemer han comprendido que el almacén guarda piezas para fabricar multitud de artilugios, y que la fórmula matemática del universo les ha colocado allí para descubrirlos e “inventarlos” todos.

Así, durante uno de sus muchos experimentos, un aparato mitad mecánico, mitad químico explotó. Los hermanos creyeron que se trataba de un accidente, pero por sorprendente que pueda resultar, bajo los restos del experimento encontraron la “C”. Tal vez su aparato fallara, en efecto, pero no es la primera vez que, a partir de un fracaso, se obtienen los mayores logros.


LOS INVENTORES

Presentación

Estrambóticos, meticulosos, intrincados y algo chiflados. Viven apartados de la sociedad, recluidos en un lejano faro. Siempre están inventando, descubriendo y fabricando nuevos aparatejos de dudosa utilidad. Hay quien dice que son unos prodigios adelantados a su tiempo, pero la mayoría sólo cree que les falta un tornillo. ¡Un saludo para los inventores de Calamburia!


La pareja

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Katurian Flemer

Mecánico y físico. Para él, el universo no es más que un inmenso engranaje. La vida está formada por arandelas, botones y ruedas dentadas. Todo puede ser medido y controlado si se posee un manual. Por fortuna, él es el creador de todos los manuales. ¡Un saludo para Katurian Flemer!.

 

 

Teslo FlemerROBERTO_INVENTOR_TESLO_CALAMBUR_IMPRO

Es a las ciencias naturales lo que su hermano a la mecánica. Ha estudiado cada especie animal y vegetal y, por supuesto, tiene muy, pero que muy estudiados a sus contrincantes. Que no os confunda su apariencia despistada, pues siempre está presto a investigar todo lo que le rodea. ¡Él es Teslo Flemer!

 

Los Hijos del Dragón

 

Hay un dicho popular, muy acertado, que dice: la Historia la escriben los vencedores. De este modo, las crónicas de Calamburia sólo muestran una parte de la verdadera historia del continente.

Existe otra, sin embargo, que permanece velada, llena de secretos y episodios desconocidos, cuya realidad sólo conocen algunos privilegiados. Estas otras crónicas narran el ascenso de una estirpe conocida como los Hijos del Dragón, un ser milenario que habría de ser el contrapunto del benevolente Titán, pero tan fuerte como éste. El Dragón vivía en la tierra de Calamburia antes de que el Titán cayera de los cielos. Era una criatura poderosa, pero ávida de halagos. Fue por esa razón que decidió tener hijos que le mantuvieran. Los así llamados Hijos del Dragón tenían una única misión: alimentar a este monstruoso ser y complacerle en todos sus caprichos. Durante muchos años, los Hijos del Dragón vivieron de este modo. Algunos dirán que su quehacer era semejante al de los esclavos, pero ellos no lo veían así. Se sentían complacidos de aplacar al Dragón, pues éste, a cambio, les concedía toda suerte de privilegios, entre los cuales se hallaba la eterna longevidad.

Sin embargo, la caída del Titán deshizo este sueño. El ser celestial y el Dragón no podían convivir en el mismo territorio, de modo que se produjo una lucha de proporciones apocalípticas. El Dragón envió a sus huestes, mientras que el Titán también reunió a sus propias creaciones: los salvajes. Los hijos del Dragón eran sabios, y manejaban a voluntad los elementos, pero los salvajes eran mayores en número y no temían a la muerte; así pues, aunque los primeros ganaban la mayor parte de las batallas, nada podían hacer contra las hordas que una y otra vez se les echaban encima. Al final, los Hijos del Dragón comprendieron que su derrota se hallaba próxima, de modo que eligieron el exilio.

Arrebatado su poder, el Dragón se retiró a las cavernas del Inframundo. Sus hijos, débiles y humillados, fueron obligados a vivir en condiciones extremas. Muchos perecieron, y los que lograron vencer a la humedad y las sombras, no tardaron en comprender que pronto se extinguirían.

Así, los Hijos del Dragón pasaron al olvido. Las crónicas no volvieron a mencionarles y, poco a poco, desaparecieron de relatos y leyendas. Con el tiempo, nadie volvió a recordarles. Esto les caló muy hondo en el corazón; hasta tal punto fue así, que ellos mismos tomaron la decisión de desaparecer como raza. Se dejaron morir… hasta que sólo quedaron dos.

Sin embargo, hace unas semanas ocurrió un hecho sin precedentes. Kashiri, la Emperatriz Tenebrosa, halló un tercer Hijo del Dragón. Su nombre era Okura Rensin. Había permanecido encerrado mucho tiempo en una de las cavernas del Inframundo, pero Okura guardaba un secreto realmente grande: se trababa del conjuro para despertar de su letargo al poderoso Dragón milenario. Esa bestia podría arrasar Calamburia si abandonara su sueño. Entretanto, Okura ha pasado a formar parte de los Hijos del Dragón que quedan con vida. Si dos ya eran peligrosos, ¿qué poderosas habilidades desarrollarán ahora que son tres?


 LOS HIJOS DEL DRAGÓN

Presentación

Son los herederos de una antigua estirpe, ahora casi extinta. Viven ocultos de la sociedad que un día les expulsó, adorando a un misterioso ser milenario. Son los ancestros de todas las razas, los amos de cuantos enigmas hay en la tierra. ¡Ellos son los Hijos del Dragón!


 

El Trio

URUYUMI_HIJOS_DEL_DRAGON_CALAMBURIA_IMPROUruyumi 

Una dama en la noche, misteriosa a la par que sensual. Dicen que bajo su lengua germina un mortífero veneno, capaz de enloquecer a los hombres y robar el alma de las mujeres. Tal vez por eso, o quizás por su excelente habilidad para confabular, sea una de las asesinas más certeras de Calamburia. ¡Su nombre es Uruyumi, El loto negro!

 

DEN_SHIAO_KHAN_HIJOS_DEL_DRAGON_CALAMBURIA_IMPRODen Shiao Khan 

Mago, guerrero, demonio… le han llamado de muchas maneras, y todas están en lo cierto. Es un experto en las artes oscuras, un siniestro centinela de secretos. Sólo él conoce los orígenes del mundo y, según dicen algunos, también la fecha en la que éste terminará. ¡Saludad con una reverencia al maestro Den Shiao Khan!

 

Okura Rensin

Unos dicen que fue descubierto por Kashiri, oculto durante centurias en las oscuras cavernas del Inframundo. Otros creen que él decidió esconderse, y que se ha estado preparando durante todo este tiempo para derrotar a todos sus enemigos. Nadie sabe la verdad, pero lo cierto es que se trata de un formidable enemigo. ¡Él es, Okura Rensin!

Los Eruditos

 

En el universo existen muchos misterios que resultan imposibles de resolver. Algunos se devanan los sesos intentando saber qué sentido tiene la vida, o por qué, en cualquier instante, puede sobrevenirnos la muerte. El amor forma parte de esos misterios: nadie puede comprender un sentimiento tan poderoso, ni los factores que conducen a su desarrollo.

Para Minerva Sibyla, el amor siempre fue algo insulso y carente de interés. Desde la infancia, antes de que sus padres la entregaran a la torre de Skuchain, ella demostró agradecimiento por su afecto. Solía preferir los densos renglones de los libros sobre alquimia, astronomía o filosofía. Y así, mientras sus padres se desvivían en procurarle atención y comodidades, ella apenas parecía sentir su presencia. No demandaba otra cosa que conocimiento, saber, erudición…

Con los años, los padres de Minerva dedujeron que su hija era diferente a los demás niños, incluso diferente a la mayoría de calamburianos. Jamás seguiría los pasos del negocio familiar, ni mostraría interés por darles un nieto. Sin embargo, se sabía que Skuchain albergaba a otras personas como ella: eruditos, sabios, intelectuales y estudiantes de magia arcana. Todos ellos valoraban más el conocimiento a los humores. El socaire de sus muros entendía de aquel pensamiento que tanto rechazaba el mundo, por eso la condujeron allí.

El proceso de admisión para ser un erudito de Skuchain resultaba extremadamente complejo. Sólo los más inteligentes lograban pasar las pruebas, y muy pocos se veían con las suficientes capacidades como para presentarse. En aquella sala donde esperaban los acólitos, Minerva conoció a Félix. Él había sido un muchacho igual que ella. En su caso, procedía de una familia noble, poderosos terratenientes y vasallos en el marquesado de Siahuevo de Abajo. Félix era un muchacho sociable y alegre. Su personalidad inquisitiva le había generado la fama de quisquilloso y metomentodo. Él, al contrario que Minerva, sí había llegado a comprender cuán crueles podían llegar a ser los muchachos del pueblo. Se burlaban de su curiosidad, y su sobrecogedora habilidad para retener datos históricos y fechas. Aquella mente prodigiosa le había costado muy cara en más de una ocasión.

De este modo, surgió entre ambos uno de aquellos misterios imposibles de razonar: una relación. Pero no era amorosa, sino intelectual. Una suerte de comunión de cerebros mucho más profunda que cualquier sentimiento profano. Ambos terminaban las alocuciones del otro, resolvían acertijos al unísono; ambos se presentaron juntos a la prueba… y la superaron.

Desde entonces, Félix y Minerva han añadido incontables conocimientos a la biblioteca de Skuchain. Hoy día, son los genios más valorados de la torre, y los más reconocidos en las diferentes escuelas calamburianas. Sus libros de matemáticas y literatura son estudiados por niños, adultos e incluso otros profesores.

Sin embargo, hay un misterio que todavía se les escapa: la producción de la Piedra Filosofal, el objeto capaz de transformar el plomo en oro. Alcanzar este objetivo se encuentra muy alejado de la ambición, por su puesto. Félix y Minerva no guardan interés en enriquecerse. Lo que ellos desean es la vida eterna que proporciona la piedra; la elaboración de una fórmula capaz de lograr un efecto tan sumamente fabuloso, para así acumular conocimientos durante siglos. 

LOS ERUDITOS

Presentación

Son dos ratones de biblioteca, dos sabihondos incurables. Son la máxima autoridad en todos y cada uno de los campos del saber. Puede que no sean tan fuertes y rápidos como otras parejas, pero resultan oponentes formidables, pues se han estudiado cada técnica improvisatoria al dedillo. ¡He aquí a los eruditos!


La Pareja

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Minerva 

            Su memoria conserva el nombre de incontables estrellas, galaxias y planetas. Ha estudiado toda alquimia y desentrañado sus secretos; y ha escrito tantos libros que no existe una sola biblioteca que pueda albergarlos. ¡Admirad el superior intelecto de Minerva Sybila!

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Félix

Un genio de las artes, un prodigio del lenguaje. Su pluma ha narrado las crónicas de Calamburia y descrito la historia de la misma. Él es el maestro de los escribanos, un auténtico centinela de la palabra escrita. Es ¡Félix, el preclaro!

Las Marquesas

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El marquesado de los Vondra es uno de los más importantes de Calamburia. Comprende Villaolvido, el Bosque Perdido de la Desconexión y Siuahuevo de abajo. En ésta última ciudad es donde se ubica el palacete de la marquesa Zora von Vondra.

Por lo general, el marquesado es una zona de tierras tranquilas en lo que se refiere al oeste del puente. En Siahuevo y las tierras que rodean esta ciudad, la mayor parte de los habitantes son hortelanos. Zora regenta estas tierras como una vasalla fiel a la corona… reine quien reine.

La realidad es que, en el pasado, fue una de las grandes aliadas de Urraca, pero nada hizo para evitar que la Reina fuera destronada. Ahora que el hijo legítimo del rey, Comosu I de Calamburia, ha ascendido al trono, Zora ha decidido cambiar sus alianzas, pues desea que su hija termine siendo la prometida del joven Rey.

El problema es que su hija, bajo su fachada de niña buena, esconde la personalidad de una psicópata.

Dicen, quienes más cercanos se encuentran a la nobleza, que la Marquesa ha intentado casar a su hija en cuatro ocasiones, y en cuatro ocasiones el prometido de Melindres ha muerto bajo extrañas circunstancias. El hecho de que este acontecimiento se haya repetido tantas veces sobrepasa la casualidad, de tal modo que ya hay nobles que ni siquiera desean entablar una conversación con la chiquilla, por miedo a que algún gesto de descortesía termine provocando la visita de un asesino a sueldo.

La cruda realidad es que Melindres tiene poco de chiquilla inocente. Es una muchacha que esconde el oscuro placer de matar a quien muestra algún interés en su persona. Su posición y lo engordado de sus arcas hacen posible que pueda contratar los mejores mercenarios y asesinos, de tal modo que pretendientes, amigos e incluso conocidos han llegado a fallecer sin aviso. Melindres es un peligro, pero tal vez, en un futuro, termine convirtiéndose en la próxima reina de Calamburia.

La entrevista con Petequia ya ha sido apalabrada. Zora sabe muy bien que las arcas del reino han sido dilapidadas por culpa de la Guerra por el Trono de Ámbar, y que debido a ello, la Corona necesita dinero de forma desesperada. El marquesado posee tierras y materia prima para exportar, algo que interesa, y mucho, a la reina regente. Es muy probable que Petequia termine consintiendo la boda. Cuando lo haga, el esfuerzo consistirá en retener los instintos asesinos de Melindres… al menos hasta que el matrimonio se haya consumado.

Entretanto, la marquesa suele regalar a su hija alguna que otra partida de hortelanos, para que la chiquilla se entretenga torturándoles y provocándoles la más atroz de las muertes. Esto puede resultar muy duro de entender, pero la marquesa siempre se defiende alegando que, al fin y al cabo, la nobleza no es como los demás seres humanos y, de hecho, un hortelano es mitad tubérculo. ¿Qué puede importarle al mundo que de vez en cuando desaparezcan algunos? ¿No es más importante conservar y cuidar a quienes se ocupan del buen estado de los territorios, de la paz y la armonía? ¿Hay algo más bonito que hacer feliz a una niña?

Por supuesto que sí.


 

 LAS MARQUESAS

Presentación

Son de alta cuna, de sangre azul, de la más selecta de las noblezas. Llegan al torneo para demostrar que su clase merece ganar, pues la plebe, al fin y al cabo, no tiene derecho a obtener algo tan valioso como la Esencia de la Divinidad. ¡Inclinaos en una reverencia ante las Marquesas!


La Pareja

ZORA_MARQUESAS_CALAMBURIA_IMPRO Zora

Marquesa del condado de Siahuevo y señora de las tierras colindantes. Siempre ha tenido ambición por el poder y cada vez se encuentra más cerca de conseguirlo, sobre todo ahora que ha prometido a su hija con el mismisimo Rey Comosu de Calamburia. ¡Ella es la marquesa Zora von Vondra!

 

 

 

MelindresMELINDRES_MARQUESAS_CALAMBURIA_IMPRO

Una joven dulce y tranquila en apariencia… sí, sólo en apariencia. La cruda realidad es que vive encerrada por su madre ya que se ha prometido cuatro veces, y las cuatro, sus prometidos han terminado falleciendo de forma… sospechosa. ¡Un aplauso para lady Melindres von Vondra!