Cuando se construyó la primera Puerta del Este, el Archimago de Skuchain advirtió que, si se quería detener de verdad a los Nómadas que intentaran atacar el reino, era necesario que los muros tuvieran un componente mágico. Para ello hacía falta una piedra fuera de lo corriente; una piedra que fuera capaz de retener un hechizo de protección, o cualquier otro que se le deseara echar.

Por fortuna, se sabía que la población de mineros había hallado algo similar durante sus excavaciones. Estos mineros incansables habían excavado más profundo de lo que ningún ser vivo –ni muerto- hubiera llegado jamás. El hecho era que, según sus mediciones, habían incluso rebasado los límites del Inframundo… y habían continuado descendiendo.

En aquellas cavernas ignotas, donde no había rastro alguno de presencia, los mineros hallaron algo: un tipo de piedra mágica, en la que palpitaba una increíble esencia mística. Aquélla piedra fue extraída y llevada a la superficie para fabricar la Puerta del Este. Al lanzar sus hechizos, el Archimago comprobó que no sólo los retenía, sino que los potenciaba. El pórtico sería muy capaz de detener las agresiones externas.

Intrigado, preguntó a los mineros de dónde habían sacado la piedra, pero éstos le dijeron que no importaba, porque no había más.

Era mentira, por supuesto. Aquellas profundas galerías encerraban más de aquel mineral. Sin embargo, los mineros decidieron sellar los tramos. Tenían miedo.

La realidad era que, según sus estudios, habían descendido demasiado, y tal vez existía la posibilidad de que hubieran dado con algo que no convenía molestar: al mismísimo Titán.

Sí, era posible que, cavando, hubieran extraído trozos del mismísimo Titán de Calamburia. Por eso sellaron los túneles y decidieron no volver a adentrarse en ellos.

Pero muchos años después, Kashiri logró destruir la Puerta del Este, y la Corona ha vuelto a solicitar el mismo tipo de roca para fabricar un pórtico nuevo. Como era de esperar, han acudido a los mineros.

Al principio éstos se han negado, pero finalmente les ha podido la curiosidad. Al fin y al cabo, su naturaleza es la de cavar, cavar sin detenerse. ¿Cómo no iban a hacerlo esta vez? Así pues, los túneles han sido reabiertos. Sin embargo, esta vez los mineros han sido más prudentes, y han solicitado la ayuda de Inventores y Eruditos para que analicen las rocas y comprueben si de verdad forman parte del cuerpo del Titán.

No obstante, los primeros análisis son inconcluyentes. Tal vez los mineros deberían parar, abandonar sus picos por un tiempo y esperar a que los Eruditos e Inventores lleguen a una conclusión… pero eso sería contranatura. ¿Cómo iban a dejar de cavar más y más profundo?


LOS MINEROS

Presentación

Ellos llegan directamente desde las profundidades. Les encanta, picar, excavar y trocear la tierra para construir túneles y galerías. Puede que no parezcan muy agresivos, pero no les enfadéis, o el suelo podría desmoronarse bajo vuestros pies. ¡Ellos son, los mineros!


La pareja

Stinker

Un auténtico sabelotodo sobre geología. Está al tanto de cualquier detalle sobre cualquier piedra que encuentre. Por todo ello, ha sido nombrado maestre de los mineros. Es una pena que sus alumnos no hagan mucho caso de sus enseñanzas.

¡Saludad al maestre Stinker Comecobalto!

 

 

Falgrim

Es un excavador sin parangón, pero odia recibir clases. A él lo que le gustaría es hacer más y más túneles sin necesidad de estudiar tanto… y si puede ser acompañado de una buena cerveza, mejor.

¡En fuerte aplauso para Falgrim Rascacobre!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *